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COMUNAS AM

 

Adolfo Pérez Esquivel recuerda su infancia, la experiencia que lo lleva a ser un vigoroso defensor de los Derechos Humanos y referente latinoamericano en esa lucha.

 

Por G.Russo-E.Miller

Producción periodística : Mariana Mei

 

 

 

Cómo fue el camino hacia el Premio Nobel de la Paz otorgado en 1980, estando detenido bajo el sangriento proceso militar, lo cuenta en Comunas AM, Splendid F.M 990.

-¿Cómo fue su infancia?

Mi madre murió cuando yo no había cumplido 3 años, así que fuimos a asilos de huérfanos hasta los 10 años después de salir de ahí  fui a vivir con mi abuela a Haedo, en la calle Malaver cerca de lo que era en ese entonces la cerámica de Haedo, era muy descampado con calles de tierra, después a los 11 años comencé a vender diarios por San Telmo, Avenida de Mayo, Plaza de Mayo, ahí  estaban los kioscos de libros, después los Pasaron Detrás del Cabildo y cuando hicieron la reforma los trasladaron  a  la Plaza  Lavalle; yo me había hecho amigo de uno de los libreros que fue el que me orientó en la lectura siendo niño, me colgaba de los tranvías para vender diarios e inventaba las noticias inventaba catástrofes o campeonatos fantasmas, bueno esos fueron los comienzos y después vinieron las lecturas en el Parque Lezama .

En los parques, antes, creo que esto fue obra de los socialistas estaban las bibliotecas populares, eran kioscos donde uno pedía un libro,  no había televisión ni nada de eso y nos tirábamos debajo de un árbol y ahí leíamos  y a esa edad era nuestro entretenimiento, vivíamos en la frontera con la república de la Boca .

-Antes del premio Nobel usted era conocido por la lucha en defensa de los derechos humanos, pero su profesión era artística...

Bueno yo era artista, escultor, y profesor en la Escuela Nacional de Bellas Artes en la Facultad de Arquitectura de La Plata, después en el Instituto del Profesorado de Azul-vivimos 5 años en Azul- uno de nuestros hijos es azuleño, después regresamos nuevamente a Buenos Aires.

Lo que sí cuando era chico me iba mucho a Corrientes a Misiones de donde era mi familia, especialmente en Puerto Iguazú y ahí pasaba dos o tres meses en las cabañas. Me acuerdo de un personaje de esa zona que fue el vasco de la carretilla, nosotros nos tirábamos ahí para nadar en las Dos Hermanas, cerca del hotel que ahora es museo.

-Usted empieza a trabajar en la década del ’60 con organizaciones y movimientos latinoamericanos cristianos de base y es detenido en Brasil…

Bueno fui detenido en Brasil, Ecuador, en Chile, en Uruguay, en Paraguay no me dejaron entrar.

-¿Cuál era la causa, porqué lo detenían?

En ese entonces cualquiera de los movimientos cristianos éramos subversivos, en Brasil me saca de la cárcel el cardenal Pablo Evaristo  Arns, arzobispo de San Pablo, dos veces, en Brasil estuve dos veces preso en el 75` y en el 81`.

-En esos años en que usted preso ¿cuál era su situación al momento en que Argentina se conoce que le habían otorgado el premio Nobel de la paz y cuál es la reacción de los militares en los 80`?

Bueno, estando en la prisión ya era candidato, lo que pasa es que los militares me habían dado, estando en prisión, el memorial Juan XXIII de la paz, los militares trataron de ignorarlo y pasamos momentos muy duros en prisión y cuando me otorgan el premio Nobel que fue el 13 de octubre del año 80` hacía poco tiempo que me habían levantado la libertad vigilada, es decir después de salir de prisión estuve 14 meses más de libertad vigilada, con controles militares, policiales, tenía que presentarme todas las semanas en la comisaría  y en la unidad policial de General San Martín. A los dos días de entregarme el premio Nobel, el 15 de octubre tratan de asesinarme, ahí donde teníamos la sede en México y Bolívar, por suerte se cruzó un tachero que nos salvó la vida a mí y a mi hijo, nunca supe quién era y creo que él tampoco, él nos salvó la vida, le dije –mira nos matan, acelera, mi hijo aceleró- y detrás se cruzó el tachero  y no pudieron dispararnos, pero si no nos hubiesen matado en ese momento, los militares tardaron en reaccionar; lo que me enteré después al tiempo es que Grafigna que era el de aeronáutica le dijo  a los otros, a Massera y a Videla – miren, yo les decía, a este tipo había que liquidarlo- pero bueno uno sigue trabajando, construyendo.

-40 años más tarde ¿usted  piensa cuál habrá sido el pedido para quererlo matar, qué tanto era de peligroso para el gobierno militar?

Lo que pasa es que la peligrosidad que ellos veían en mí era que denunciaba lo que estaban haciendo a nivel internacional, yo ya era una figura más conocida fuera del país que en el país. Cuando me detienen estoy 32 días en la Superintendencia de Seguridad Federal, ahí llevaron presos a la familia Graiver, al director del Buenos Aires Herald Robert Cox, al matrimonio Divinsky de Editorial La Flor , había muchas mujeres que sacaban de las cárceles y de allí las trasladaban a distintas prisiones y bueno el día de mayo del año 77` me sacan de noche, no recuerdo qué hora , me sacan del tubo y me llevan a una oficina adelante en ese centro de torturas y de ahí me meten en un celular hasta el aeródromo de San Justo y ahí tengo un vuelo de la muerte , estoy como dos horas o más que daba vueltas el avión sobre el río de La Plata  fui hasta la costa del Uruguay hasta que llega una orden que me trasladen a la base aérea de Morón, en el Palomar y ahí se deciden qué hacían conmigo si me dejaban vivir o no, pero que no hayan tirado del avión fue creo por el fuerte apoyo internacional y los reclamos a la dictadura , bueno ahí me blanquean , me llevan a la unidad 9 de La Plata que es donde me tienen detenido 14 meses y me dan libertad vigilada pocos días antes de la final de la mundial de fútbol entre Argentina y Holanda.

-Usted tuvo relación con Emilio Mignone?

Sí, yo no lo conocía personalmente él fue incluso ministro durante la dictadura de Onganía, pero es un hombre que después del secuestro de la hija, piensa y  cambia totalmente, lo mismo que Augusto Conte. Nosotros teníamos una sede en la calle Perú 630, en un departamentito en el 5to. Piso y veníamos trabajando con los refugiados chilenos para que salgan del país porque aquí peligraban, estaba el operativo Cóndor y los ayudamos a través de las iglesias para salir a Canadá o Europa y bueno ahí llega un día un señor, ahí lo conozco personalmente a Emilio que gritaba mucho y yo le decía – Dr. baje la voz porque  tenemos problemas y era por el caso de su hija que la sacaron y le metieron una ametralladora a él y a la mujer  para sacarles a la hija , la secuestraron delante de ellos; la hija trabajaba en la pastoral en la comunidad de la Villa 31, después de eso tuvimos una relación , nosotros seguíamos articulando lo que en ese momento fueron los organismos de derechos humanos, ya en el 75` comenzamos la Fundación de la Asamblea Permanente del Movimiento Ecuménico.

M.M-¿En qué está trabajando en este momento?

Nuestro trabajo es América Latina, el caso en este momento sobre el golpe de Estado en Honduras, la grave violación  a los derechos humanos; estamos acompañando al pueblo paraguayo con este golpe que sacaron al presidente Lugo pero  trabajamos aquí mucho con pueblos originarios, tenemos aldeas de jóvenes para la paz y le damos capacitación laboral una en General Rodríguez y otra en Pilar lo que fue el antiguo colegio Carlos Pellegrini y ahí tenemos talleres agrícolas –técnicas y tenemos programas con chicos que viven en la calle en las zonas de Constitución, Lanús, Avellaneda, Lomas de Zamora, trabajamos en el área educativa en los barrios , con las familias y en los barrios marginales, pobres y estamos acompañando a la comunidad Qom que lamentablemente el gobierno ha tratado de silenciar y no da una solución