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Gabriela Michetti sugirió que CFK forzó la última decisión del juez federal Norberto Oyarbide contra Mauricio Macri por las "escuchas ilegales". La ex vicejefa de Macri acusó a la primera mandataria de buscar "desgastar hasta el mayor punto posible" al jefe del Ejecutivo capitalino al denunciar que "el poder político" del kirchnerismo "se está metiendo permanentemente en las causas en las que tiene" que "debilitar a alguien" de la oposición, pero le advirtió a la presidenta que a Macri "no podrá verlo preso".

Acusó también al kirchnerismo de intervenir en expedientes judiciales en los que quiere "tapar" presuntos hechos de corrupción de sus funcionarios nacionales, como en la que se investiga al vicepresidente Amado Boudou por la ex Ciccone Calcográfica.

La diputada, además, renovó la convocatoria para el martes a un abrazo simbólico al Palacio de Tribunales ante lo que definió como "la poca Justicia independiente" del país.

"La presidenta lo quiere desgastar (a Macri) hasta el mayor punto posible", acusó Michetti y advirtió: "No va a poder verlo preso".

Adujo que, por "la causa de las escuchas ilegales, se hizo una comisión investigadora en la Legislatura (porteña), en la que hubo un año y pico de trabajo y no hubo manera de encontrar ninguna relación entre el accionar del jefe de gobierno (capitalino) y la teórica asociación ilícita de escuchas".

Sin embargo, reconoció que el espionaje telefónico "sí se hacía" pero sostuvo que era concretado por "una persona que dependía de un área de la Policía Federal" y "que lo venía haciendo desde mucho antes de que Mauricio Macri fuera jefe de gobierno (porteño)".

La diputada del PRO se refirió así al ex asesor del Ministerio de Educación capitalino Ciro James y ex policía de la Federal que permanece detenido en la causa, cuya etapa de instrucción fue dada por concluida por Oyarbide la semana última y por la que también continúa preso el ex jefe de la Metropolitana Jorge "Fino" Palacios.

Michetti, al retomar la crítica por la medida adoptada por Oyarbide, consideró que "el poder político" del kirchnerismo "se está metiendo permanentemente en todas las causas en las que tiene que tapar" presuntos hechos de corrupción de funcionarios nacionales y "en todas las que tiene que debilitar a alguien", para colocar el caso de Macri en estas últimas.

Luego, renovó la convocatoria para el martes a un abrazo simbólico al Palacio de Tribunales, que impulsa junto a otros diputados del PRO, como Federico Pinedo, Pablo Tonelli, Jorge Triaca y Cornelia Schmidt Liermann, además de Patricia Bullrich, de Unión por Todos, y Eduardo Amadeo, de Peronismo Federal.

"Convocar a una explicitación de la bronca y la impotencia que uno siente en relación con la sensación de la poca justicia independiente que tenemos en el país", insistió en diálogo con radio Mitre.

La diputada completó: "Lo resumimos en las cuatro erres: Righi, Rafecas, Reposo y Rívolo". Aludió así a los desplazamientos del juez Daniel Rafecas y el fiscal Carlos Rívolo de la causa en la que se investiga a Boudou, por cuyo avance renunció a su cargo de procurador general Esteban Righi luego de denuncias en su contra del ex ministro de Economía, tras lo cual el kirchnerismo propuso para reemplazarlo a Daniel Reposo, cuya designación analiza el Congreso.