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El impacto de la pandemia en el empleo formal argentino.

El Centro de Estudios Metropolitanos relevó cuál fue el impacto de las medidas de distanciamiento social en el empleo registrado durante los meses de marzo y abril según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL).

 

Durante marzo el trabajo registrado en el sector privado se contrajo un -0,8% con respecto a febrero y un -3,2% en relación al mismo mes del año anterior. Por otro lado, disminuyó la cantidad de monotributistas, monotributistas sociales y autónomos en un -2,5%, en comparación con la caída de -0,5% del total de asalariados registrados (sector privado, sector público y empleados de casas particulares) que tienen una relación laboral más estable con contratos de trabajo bajo convenios colectivos.

 

La EIL señala que durante abril cayó el nivel de empleo registrado en empresas en un -0,6% en los aglomerados urbanos que relevaron. Es la mayor caída mensual de los meses de abril, a excepción de 2002 cuyo descenso llegó a -0,8%. La contracción en el mes de abril se explica fundamentalmente por la decisión empresaria de suspender nuevas contrataciones y no por el aumento en la cantidad de desvinculaciones.

 

La variación negativa de abril (-0,6) fue levemente superior a la de marzo (-0,5), lo que evidencia que la disminución del empleo se logró mitigar a partir de las políticas aplicadas por el gobierno nacional. El programa ATP destinado a sostener el empleo y los ingresos, además de mantener las capacidades organizacionales de las empresas, sumado a la prohibición de los despidos; demuestran ser herramientas eficaces para contener la caída en el trabajo formal que atenúan los impactos de la crisis sanitaria.

 

El impacto de la pandemia es más notable entre los trabajadores independientes quienes afrontan una situación de mayor vulnerabilidad. Tanto monotributistas, autónomos como trabajadores informales son los más afectados ante el descenso del nivel de actividad. Por ello, medidas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) o créditos a tasa 0 resultan un paliativo determinante para procurar sostener los ingresos de estos sectores.

 

En el mes de marzo la cantidad de asalariados registrados del sector privado disminuyó un -0,8% afectando a 47,9 mil trabajadores, deteniendo la incipiente recuperación registrada en el mes de febrero. En total, se perdieron 195,7 mil empleos (-3,2%) en comparación con el mismo mes del año anterior.